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Calidad de Vida v/s Progreso – Algo Huele Mal

diciembre 26, 2012 Deja un comentario

freirina-manalich_163412Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 16 de Diciembre de 2012

Durante la semana las noticias mostraron profusamente las alternativas de la evolución de una verdadera teleserie nacional, que fue finalmente en lo que se transformó el caso de la planta de cerdos en Freirina, localidad del norte de nuestro país que se hizo célebre de una forma poco grata debido a la fetidez de dicha empresa, según lo que ellos declaran, por un accidente puntual en una de sus chimeneas. Lo que no parece tan descabellado ya que hasta ese momento las cosas transcurrían con bastante normalidad.

Tras la noticia de que la planta podría volver a abrir después de que las autoridades determinaron que ahora sí cumplía con las exigencias mínimas, la indignación se apoderó de buena parte de la población, lo que parece muy lógico ya que a nadie le gusta vivir en la pestilencia. Y vino la toma de caminos, que nosotros en Aysén también conocemos, con todas las consecuencias que eso trae, y las cosas pasaron a un color más oscuro y a un ambiente más tenso.

Lo que no fue por el camino que comúnmente siguen estos casos, fue que la empresa después de constatar, según ellos que el proyecto se hacía inviable, decidió cerrar la planta. Y se volvieron a tomar los caminos, pero ahora por parte de las familias que inexorablemente perderán su sustento principal.

Que un proyecto sea inviable no significa necesariamente que deje de ser rentable, también puede deberse a que el entorno social sea tan adverso que efectivamente no se pueda, o no se quiera derechamente seguir adelante. Se podrá decir mucho acerca de que es una nueva medida de presión de un grupo opresor de los trabajadores y poco consciente del medio ambiente, y toda la perorata que florece fácilmente en lenguas acostumbradas a criticar pero no mucho a solucionar. Sin embargo, yo me atrevo a decir que no es este el caso.

Y la razón es muy simple, no porque la empresa en cuestión sea un ejemplo de responsabilidad social, que no tengo por qué creerlo, y es que el corte de un proyecto como éste, con la inversión que significó, y con el costo de imagen que se deberá asumir, no es una medida de presión, es el reconocimiento de un fracaso en todo sentido que no es simple de asumir, y que claramente un directorio de una empresa como esa no toma a la ligera.

Quién pagará las consecuencias finales de este desenlace es otra historia, por muy duro que sea el golpe tampoco será la empresa, simplemente comenzará el proceso de cierre, finiquitará a sus empleados, liquidará activos y se irá a otro lado, después de todo gran parte de la población seguimos consumiendo cerdo y sus derivados. Las organizaciones sociales que se opusieron a su reapertura y a la llegada de cualquier proyecto, ya sea  similar o no, tampoco, a lo más buscarán otro proyecto al cual oponerse o sumarse a su causa. Al final, y eso es lo más duro y concreto, las consecuencias de esto siempre las pagan las personas que pierden su trabajo, o dejarán de tener la oportunidad de conseguirlo. Sus historias son silenciosas y nadie las defiende, aunque algunos por intereses egoístas y tangenciales digan hacerlo.

La pregunta entonces es básica, ¿cómo va a ser posible que en un país donde se puede acceder a buena tecnología, un proyecto de estas características no pueda convivir armónicamente con el entorno social en el que está inserto? La pregunta es simple, pero hasta ahora hay pocas personas o instituciones dispuestas a responderla dejando de lado sus propios fundamentalismos, por lo que están más preocupadas de imponer sus puntos de vista a los demás, antes de buscar una solución real a estos problemas. Esa es la razón por el que cuesta tanto tener respuestas concretas a preguntas tan simples.

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Solidaridad y Responsabilidad Social – Mucho Más que Entregar sin Esperar Nada a Cambio

diciembre 10, 2012 Deja un comentario

2012_11_26_1125_1353939937_17-10_357x210Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 2 de Diciembre de 2012

Es correcto y altamente recomendable que las empresas tenga una perspectiva adecuada de la responsabilidad social que tienen con el entorno que las rodea y cobija, y por otra parte la sociedad estará siempre dispuesta a exigir dichas contribuciones. Sin embargo no siempre la sociedad está dispuesta a ayudarse a sí misma de forma natural y espontánea.

En medio de toda catarsis cultural que significa en Chile la Teletón, y que llega precisamente a su punto más alto este fin de semana, esta sentencia parece un contrasentido absurdo. Pero si lo analizamos con calma en nuestra actuación individual del día a día, podríamos efectivamente preguntarnos, más de si somos solidarios, si somos realmente responsables con la sociedad en la que vivimos.

Y ese cuestionamiento no es tan absurdo, es decir, cuando no hay cámaras de por medio, y cuando no hay reconocimiento público, hasta dónde estamos dispuestos a llegar para preocuparnos por la gente que nos rodea, sus familias y la nuestra. Esto no quiere decir que debemos andar repartiendo dinero que no tenemos por la vida, simplemente tratar de hacer las cosas bien y como corresponde, nuestro trabajo bien hecho finalmente es una gran forma de aportar a construir una sociedad mejor.

Por cierto que esto no es suficiente, pero es un primer paso, concreto, tangible y reservado, que hace que las cosas fluyan mejor en todo sentido. De esta forma también la pertenencia a una sociedad que se hace llamar solidaria es mucho más honesta y sólida, porque siendo sinceros con nosotros mismos, en Chile nos jactamos de ser un país solidario, y claramente lo somos una vez al año, pero eso no es suficiente.

Y la razón de por qué no lo es, se entiende cada vez que una de nuestras campañas por ayudar a los desvalidos o víctimas de desastres naturales llega a su fin, cuando se lee el último cómputo y la emoción recorre transversalmente nuestra sociedad, ese sentimiento intimo de regocijo y pertenencia a una sociedad que hace bien las cosas es enorme, imaginemos por un momento lo que sería sentirlo siempre y no solamente en ocasiones especiales.

Cuando el lector se enfrente a esta columna una nueva Teletón ya habrá concluido, esperemos confiados en que todo saldrá bien, en un país donde la política ya no convoca y donde la polarización de ideas se toma nuestros canales de comunicación y redes sociales, la constancia de que al menos un día al año la mayoría de nosotros se embarca con entusiasmo en una buena causa común, nos hace bien, muy bien. Esforcémonos entonces para que no sea un hecho aislado, seamos responsables con nuestra propia sociedad.

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Fidelidad – Cuesta Tanto Construirla y Tan Poco Perderla

noviembre 25, 2012 Deja un comentario

Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 16 de Noviembre de 2012

Cuando una empresa alcanza cierto éxito estable en el tiempo, por lo general éste viene asociado a un manejo inteligente de su cartera de clientes en una trayectoria que le ha permitido construir una relación de confianza y por lo mismo acceder a contar con la fidelidad de dichos consumidores. Puede resultar un poco extraño hablar de un sentimiento, que pertenece más al ámbito de las relaciones de pareja, en una relación que es meramente comercial.

Sin embargo, es perfectamente válido en el sentido de que este componente emocional es precisamente el que busca fortalecer toda campaña de marketing bien diseñada. La idea es entregar a los productos o servicios atributos que los clientes valoren al punto de tomar cariño por ellos. No por nada todos nosotros tenemos un par de zapatos o una chaqueta que llamamos “regalona”, lo que visto con distancia es absurdo ya que claramente un zapato jamás nos devolverá cariño, pero sí nosotros preferiremos esa arca frente a las demás.

Pero qué pasa cuando esa relación se rompe, y por qué motivo eso podría pasar. La respuesta a esas preguntas es clave si uno quiere recomponer esa relación con sus clientes, si es que es posible hacerlo. Por lo general es suficiente un pequeño error de producción o en la entrega de servicio para quebrar una relación que puede tener años de historia, por lo que el cuidado en hacer las cosas por cierto es fundamental.

En todo caso hay ocasiones, y éstas son las más peligrosas, en que el error no es explícito, sino que viene dado por la incapacidad del empresario de escuchar a su mercado y sus necesidades, de esta forma uno cree honestamente que lo está haciendo fantástico, sin darse cuenta que el entorno y los tipos de demanda han cambiado, hasta que simplemente es demasiado tarde y no se sabe qué fue lo que paso.

Si queremos un ejemplo práctico, lo podemos encontrar en otra esfera distinta a lo que comúnmente tratamos aquí, pero que grafica claramente esta idea. Hace un par de semanas en las elecciones municipales se pudo apreciar la abstención más alta jamás vista en Chile, solamente un tercio de las personas habilitadas para votar ejerció su derecho. Este brutal llamado de atención tiene varias implicancias que nos sirven para explicar lo expuesto.

Claramente hay una desconexión real entre lo que aspira la población y lo que creen las entidades políticas que ésta espera, por lo tanto no son capaces de construir propuestas que convoquen y satisfagan a la mayoría de las personas. El hecho de que haya alcaldes en Chile que estén electos solamente con el 10% de los votos potenciales de su comuna, efectivamente es dramático, pero en lugar de renegar de la situación, lo mejor para las personas que se desenvuelven en estas esferas es asimilar, escuchar y trabajar mejor.

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Acción y Reacción – Física Básica en los Negocios

noviembre 7, 2012 Deja un comentario

Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 28 de Octubre de 2012

Si uno retorna a su más tierna infancia escolar, tarde o temprano se encuentra con recuerdos de aventuras y travesuras, y uno que otro conocimiento asimilado que por apasionante o detestable, marcó de una u otra forma nuestras vidas y el camino seguido posteriormente. En ese ejercicio me encontré recordando algunas clases de Física, materia de la que nunca fui muy amigo, por lo que tampoco me devolvieron cortesías.

Sin embargo, hay un par de conceptos que debido a ubicuidad en todo ámbito de cosas, y por su punzante obviedad, sí pude asimilar muy bien. La primera es la gravedad, que si uno no la entiende, se aprende dolorosamente si no se camina con cuidado. La segunda y a mi juicio más importante es la contraposición de fuerzas que se produce ante un empuje, dicho de otra manera, acción y reacción.

¿Que tiene que ver esto con los negocios?, todo. ¿Han notado alguna vez que su empresa está en un estado de pausa, que extrañamente todos los días se parecen al anterior, y que el tiempo de alguna forma parece detenido?, o por el contrario, que el dinamismo del día a día consume esfuerzos sin saciarse nunca. Ambos escenarios dependen directamente de las acciones que uno realice previamente para impulsar el negocio.

Si uno no hace nada, no pasa nada. Por otro lado, si se está constantemente empujando la actividad, buscando nuevos nichos y alternativas, estimulando las redes de contacto y generando nuevas actividades, claramente se obtienen respuestas en distintos niveles. No todo claramente va a resultar, ni se va a tener siempre la respuesta que uno considera adecuada, ahí es donde entra la perseverancia y el compromiso propios del liderazgo, y por lo tanto donde nos salimos de la Física Básica con la que comenzamos este análisis.

El mensaje entonces es claro. No todas las iniciativas que impulsemos resultarán, pero algunas sí, y sobre ellas habrá que trabajar. Lo que no puede pasar es quedarnos inactivos contemplando como otros se mueven y viven la vida, porque en ese caso se presenta un escenario peor que el fracaso, el hecho de que no nos pase nada, absolutamente nada.

Si el lector piensa que está llegando a ese punto en el cual su negocio se mueve por inercia, es el momento de preocuparse, porque todo lo que se mueve por inercia en algún momento se detiene. Por lo tanto lo más sano en ese punto es tomarse un tiempo, repensarse, buscar y cargar nuevas energías, y volver con ganas a empujar nuevamente el mundo, que al final es la única manera de obtener resultados, nadie lo hará por nosotros.

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Primavera – Un Nuevo Comienzo

octubre 26, 2012 Deja un comentario

Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 30 de Septiembre de 2012

La primavera es un período del año bastante especial, no solamente porque se acaba el invierno, mejora el clima y vida tiene un renacer visible desde cualquier perspectiva. También hay un cambio de aire importante que impacta directamente en el ánimo con el que las personas enfrentan sus vidas. Hay una sensación de oportunidad y por qué no decirlo, ganas de aprovecharlas.

Es por lo tanto un período propicio, tal como lo es para la agricultura, de cosechar lo sembrado en estos tiempos, que en nuestra región no han sido fáciles, sobretodo después de los convulsionados primeros meses del año. Hay ciertas enseñanzas que nos dejó ese período, lo primero es que hay anhelos importantes y justos que es bueno que no se olviden para que fructifiquen en soluciones que consoliden una región olvidada pero estratégica para el país.

Lo segundo es que la capacidad de diálogo nunca puede verse sobrepasada por la violencia, porque cuando eso pasa, se pierden los objetivos primarios, se pierde también el apoyo masivo de la ciudadanía y lo más importante, se pierde el sentido común para dar paso a la búsqueda de objetivos personales que no necesariamente representen a la mayoría.

Pero lo más importante que aprendió esta región, y nuestras dos ciudades principales en particular, es que hay muchas formas de manifestarse y explicitar demandas, pero no se puede volver a paralizar las actividades cortando los caminos. Esta es una región nueva y muy pequeña en población, lo dije anteriormente y lo repito de nuevo, sería un tremendo balazo en los pies volver a la lógica de que la única manera de llamar la atención hacia la región es tomándosela por la fuerza, ya que antes de lo previsto, los más perjudicados seríamos nosotros mismos.

En estos meses se comienza a vivir una época muy fructífera para la Patagonia, en un sector productivo muy dañado en estos meses, que es el turismo, nuestra industria con mayor potencial, por lo que es de esperar que la temporada que se avecina les permita recuperar lo perdido, y que a la hora de los balances del movimiento de principios de año, no haya quienes pretendan reanudar acciones que sólo nos cerrarían oportunidades futuras.

Tal vez las opiniones expresadas en estas líneas no sean necesariamente populares, no pretenden serlo, sólo están expresadas bajo la responsabilidad de alguien que como muchos quiere vivir mejor, pero que no está dispuesto a ser arrastrado a una nueva paralización como la de principios de año, por la sencilla razón de que la Región de Aysén ya no lo resistiría. Sería inexcusable que no aprendiéramos de nuestra propia experiencia.

Tenemos muchos temas pendientes por solucionar, pero hay que buscar las formas más creativas, efectivas y responsables de hacerlo.

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Búsqueda de Financiamiento – La Importancia del Compromiso

septiembre 28, 2012 Deja un comentario

Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 2 de Septiembre de 2012

En esta época del año existen múltiples instancias en las cuales los micro y pequeños empresarios se encuentran postulando a distintas fuentes de financiamiento para sus proyectos, ya sea en entidades públicas o privadas. Es una dinámica que se ha vuelto habitual en nuestro país y que permite de alguna forma premiar a los emprendedores con más ímpetu y claridad respecto de lo que quieren hacer.

Es verdad que no todos lograrán su objetivo, ya sea por falta de medios complementarios al financiamiento, poco conocimiento del negocio, o simplemente porque el proyecto no era competitivo. Sin embargo hay un elemento que no puede faltar en ninguna planificación estratégica, por muy bien estructurado que se encuentre el plan, y esto es el empuje y la claridad de objetivos del mismo emprendedor.

De lo que estamos hablando es que todo proyecto tiene tres elementos esenciales, uno se refiere a la idea de negocio en sí, que tiene que tener sentido y coherencia respecto del macro ambiente en el que la empresa, o idea de ella, se encuentra inserta. El segundo elemento fundamental es la formalidad de presentación de dicha idea, lo que se entiende comúnmente como Plan de Negocios o Proyecto, ya que ese formato no solamente ayuda a socializar adecuadamente la idea y postular a distintas formas de financiamiento, sino que también es una herramienta de gestión en sí, presentando una carta de navegación del proyecto y definiendo los indicadores que se controlarán más adelante.

El tercer punto que es primario, y que sin el cual todo lo anterior no tiene manera de fructificar, es la osadía de llevar un sueño a la realidad, y eso es precisamente lo que distingue a un emprendedor de otro tipo de persona, ya que entiende que finalmente los tropezones no son caídas, y aunque duelen no inhabilitan para seguir adelante.

Puede parecer curioso que se mencionen conceptos como osadía o sueños al hablar de un proyecto de negocios, pero es necesario hacer notar que de eso es lo que se trata exactamente el impulso de un negocio, fe para tener ánimo de iniciar un negocio de la nada y mantener el compromiso con éste, perseverancia para superar las adversidades, carisma para liderar a los colaboradores y encantar a potenciales clientes, y por último la claridad para observar objetivamente los avances de su creación.

Todos los elementos anteriores son parte de los activos intangibles que debe desarrollar el emprendedor, y pueden estar también entre las cualidades del lector de estas líneas, por lo que la invitación a emprender siempre está presente, todos los días pueden ser diferentes si así queremos que sean. Así que si necesita financiamiento debe ordenar bien sus ideas y presentarlas de forma seductora, pero teniendo claro que todo eso es sólo una parte de lo que se necesita para tener éxito, son una condición necesaria, pero no suficiente.

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Tomás González – Medalla al Esfuerzo

agosto 23, 2012 Deja un comentario

Publicado en el Cuerpo de Reportajes del Diario de Aysén, Domingo 12 de Agosto de 2012

Por varias semanas he estado alejado de estas páginas por motivos de salud familiar, sin embargo eso me ha dado la posibilidad de mirar con más detención eventos como los Juegos Olímpicos que se están desarrollando por estos días, y por tercera vez, en Londres. Claramente y como todos nosotros, alentando a los pocos deportistas nacionales que lograron llegar, algunos con resultados sorprendentes y otros decepcionantes.

También era interesante observar el resultado de proyectos públicos y privados de apoyo a los deportistas de alta competencia. En esto las varas de medición son diversas, ya que si bien efectivamente nunca se había logrado llevar una delegación tan numerosa que compitiera en tantas disciplinas distintas, tampoco Chile obtuvo ninguna medalla, cosa que no pasaba hace por lo menos tres citas olímpicas.

En este sentido se habla de una inversión de casi 20 mil millones de pesos entre todos ellos, y eso podría parecer descorazonador ante los pobres resultados. El punto es, cuál es la real medida del éxito o fracaso en estos casos. La estadística más objetiva es la obtención de medallas y esa es claramente negativa. Pero también hay otros indicadores que si bien no tienen por qué amortiguar el golpe, al menos pueden ayudar a contextualizar el escenario y el rumbo en el que estamos.

Ya mencionamos que nunca habían clasificado tantos deportistas a tantas competencias distintas, y eso claramente es positivo y muestra una mejor distribución de los recursos, tal vez no óptima pero sí mejor que lo que teníamos. Por otro lado también encontramos un efecto positivo en la masificación e interés público por deportes que para la mayoría de nosotros pasan desapercibidos, como la gimnasia.

Es en este punto donde destaca el esfuerzo y la porfía de deportistas como Tomás González, a quien hace unos años le estaban rematando los implementos de entrenamiento por mal manejo de su federación, que tuvo que buscar por su cuenta financiamiento privado, y recibió también aportes públicos al demostrar la calidad de su trabajo, y que finalmente terminó paralizando a casi todo el país un lunes a media mañana para ver un salto en caballete.

Al final es un ejemplo para todos nosotros, que también pasamos por momentos difíciles y que tenemos que buscar creativamente soluciones para seguir adelante, porque tarde o temprano los resultados se darán, y porque nadie tampoco lo hará por nosotros. Tomás González no ganó medalla, pero hizo su mejor presentación y perdió simplemente porque sus rivales fueron superiores. Ahora, a seguir trabajando, y nosotros, también.

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